Aplicable en todos los casos donde no resulte aplicable el procedimiento expedito, o cuando las partes así lo hayan acordado expresamente.
La diferencia fundamental entre el procedimiento regular y el procedimiento expedito radica en la reducción progresiva de los plazos y de los costos y honorarios relacionados con el arbitraje, siendo el procedimiento regular el que requiere de mayor tiempo e involucra mayores costos. A menos que se indique expresamente lo contrario, la información suministrada en esta guía resulta igualmente aplicable a cualquiera de los dos procedimientos. |